Sound Ecology Practice I
Photos by Ernesto Pastor



Sound Ecology Practice I
Photos by Ernesto Pastor

Listen to the sounds of Frias de Albarracín for soundscape inmersion.



PRESS reference

Quiet Parks & Montañas Vacías

For this project, we embraced a sensitive science development and environmentally conscious approach to soundscape documentation, inspired by Quiet Parks International (QPI)—a visionary organization devoted to preserving and celebrating the world’s last truly quiet, healthy natural spaces. QPI’s mission to protect these sanctuaries and promote the healing power of natural silence guided every step of our journey.

We combined advanced technology—high-quality condenser microphones, the Zoom H4n Pro’s stereo capabilities, a 360° binaural recorder, and an ISO-Tech SLM 52N decibel meter—with a deep respect for the land. Our equipment, powered by a solar battery, allowed us to listen continuously for 10 hours, harmonizing our research practices with the rhythms of the environment and minimizing our ecological footprint.

Yet, beyond the technical, we brought our full selves into the field. We tuned in with our senses, our nervous systems, and our minds—allowing the calm of the environment to settle within us.

We listened not only with microphones but with our bodies, attuned to the subtle symphony of biodiversity that defines true silence. The gentle rustle of leaves, the distant call of a bird, the hush of wind—these sounds became a living measure of the richness and health of the ecosystem.

During our expedition, we felt the urgent need to rethink how we engage with natural environments. The experience called for a shift in tourism—toward practices that are less invasive, more mindful, and deeply respectful of the places we visit. We realized that to truly honor these quiet spaces, we must become thoughtful stewards, seeking not only to observe but to protect and nurture the delicate balance of life that flourishes there.

By integrating both scientific rigor and presence as remote sensing, our practice supports QPI’s vision: to safeguard quiet parks as vital refuges for nature, humanity, and the profound silence that connects us all.

When we were working on this acoustic ecology project, our main interest was to propose ways to protect the territory from invasive tourism. We did this in collaboration with Montañas Vacías, an organization that has created a network of cyclists to reactivate human flow in what is called “Empty Spain.” The depopulation of “Empty Spain” has deep roots in the rural exodus of the 1950s and 60s, intensified during Franco’s dictatorship, whose policies prioritized industrial and urban development at the expense of rural abandonment, displacing villages and their inhabitants to supply cities with cheap labor, thereby consolidating territorial imbalance and the stigma of rural areas as backward.

We visited the territory of Frías de Albarracín because it is in a complicated situation. There is a plan to carry out an energy extractivism project to supply electric flow to Valencia, taking advantage of the orography of a natural area that serves as habitat for endangered species such as the Ricoti lark.

Para este proyecto, adoptamos un enfoque de desarrollo científico sensorial y respetuoso con el medio ambiente de la documentación del paisaje sonoro, inspirado por Quiet Parks International (QPI), una organización visionaria dedicada a preservar y celebrar los últimos espacios naturales verdaderamente silenciosos y saludables del mundo. La misión de QPI de proteger estos santuarios y promover el poder curativo del silencio, guió cada paso de nuestro viaje.

Combinamos tecnología avanzada -micrófonos de condensador de alta calidad, las capacidades estéreo del Zoom H4n Pro, una grabadora binaural de 360° y un decibelímetro ISO-Tech SLM 52N- con un profundo respeto por la tierra. Nuestro equipo, alimentado por una batería solar, nos permitió escuchar continuamente durante 10 horas, armonizando nuestras prácticas de investigación con los ritmos del entorno y minimizando nuestra huella ecológica.

Sin embargo, más allá de los aspectos técnicos, nos implicamos al máximo sobre el terreno. Sintonizamos con nuestros sentidos, nuestro sistema nervioso y nuestra mente, dejando que la calma del entorno se instalara en nosotros.

No sólo escuchamos con micrófonos, sino también con nuestros cuerpos, en sintonía con la sutil sinfonía de biodiversidad que define el verdadero silencio. El suave susurro de las hojas, el canto lejano de un pájaro, el silencio del viento: estos sonidos se convirtieron en una medida viva de la riqueza y la salud del ecosistema.

Durante nuestra expedición, sentimos la urgente necesidad de replantearnos cómo nos relacionamos con los entornos naturales. La experiencia exigía un cambio en el turismo, hacia prácticas menos invasivas, más conscientes y profundamente respetuosas con los lugares que visitamos. Nos dimos cuenta de que, para honrar de verdad estos espacios tranquilos, debemos convertirnos en administradores reflexivos que no sólo observen, sino que protejan y alimenten el delicado equilibrio de la vida que allí florece.

Al integrar el rigor científico y la presencia como sensores remotos, nuestra práctica apoya la visión de QPI: salvaguardar los parques tranquilos como refugios vitales para la naturaleza, la humanidad y el profundo silencio que nos conecta a todos.

Cuando trabajábamos en este proyecto de ecología acústica, nuestro principal interés era proponer formas de proteger el territorio del turismo invasor. Lo hicimos en colaboración con Montañas Vacías, una organización que ha creado una red de ciclistas para reactivar el flujo humano en la llamada «España Vacía». La despoblación de la «España Vacía» hunde sus raíces en el éxodo rural de los años 50 y 60, intensificado durante la dictadura franquista, cuyas políticas priorizaron el desarrollo industrial y urbano a costa del abandono rural, desplazando a los pueblos y a sus habitantes para abastecer a las ciudades de mano de obra barata, consolidando así el desequilibrio territorial y el estigma de las zonas rurales como atrasadas.

Visitamos el territorio de Frías de Albarracín porque se encuentra en una situación complicada. Existe un plan para llevar a cabo un proyecto de extractivismo energético para abastecer de fluido eléctrico a Valencia, aprovechando la orografía de un espacio natural que sirve de hábitat a especies en peligro de extinción como la Alondra Ricotí.




Sound Ecology Practice II



Quiet Parks & Serralves museum

The analysis of the soundscape of the Serralves Museum’s urban park was carried out using acoustic ecology techniques, such as referential listening, field recording and sensitive analysis, with a focus on capturing the auditory environment. For this purpose, a 360° omnidirectional microphone was used, allowing the sound to be recorded in a wide radius and capturing the spatial complexity of the sound scene. This technology made it possible to obtain immersive recordings, essential for the elaboration of a detailed, three-dimensional noise map of the park. This recording and listening work provided us with a sound map in which we were able to interpret that the soundscape was not quiet enough to name Jardin de Serralves as an Urban Quiet Park.

The listening process was conceived as a haptic experience, in which the body acts as a sensitive interface to the acoustic environment. Special attention was paid to the physical sensations generated by the sound waves: vibrations, pressures and resonances that directly affect the perception and well-being of the visitors.

It was interesting to listen to the site, and to understand how a park dedicated to a contemporary art space was designed and planned. Like the plant species, they were not exposed from an acoustic perspective, thinking about futuristic intervention and urban design.

El análisis del paisaje sonoro del parque urbano del Museo Serralves se realizó empleando técnicas de ecología acústica, como la escucha referencial, la grabación de campo y el análisis sensible, con un enfoque en la captación del entorno auditivo. Para ello, se utilizó un micrófono omnidireccional de 360°, permitiendo registrar el sonido en un radio amplio y capturar la complejidad espacial de la escena sonora. Esta tecnología facilitó la obtención de grabaciones inmersivas, esenciales para la elaboración de un mapa de ruido detallado y tridimensional del parque. Este trabajo de grabación y escucha, nos ofreció un mapa sonoro en el que pudimos interpretar que el paisaje acustico no era lo suficientemente silencioso, como para nombrar al Jardin de Serralves, como un Urban Quiet Park.

El proceso de escucha fue concebido como una experiencia háptica, en la que el cuerpo actúa como interfaz sensible ante el entorno acústico. Se prestó especial atención a las sensaciones físicas generadas por las ondas sonoras: vibraciones, presiones y resonancias que afectan directamente la percepción y el bienestar de los visitantes.

Fue interesante escuchar el lugar, y comprender como un parque dedicado a un espacio de arte contemporáneo, estaba diseñado y planeado. Como las especies vegetales, no estaban expuestas desde la perspectiva acústica, pensando en futuribles para la intervención y diseño urbano.